Muchos instructores combinan en sus clases elementos de yoga y Pilates. Y es que los dos métodos tienen ciertas similitudes. Ambos consideran los ejercicios mente-cuerpo y ponen énfasis en la respiración profunda.

Sin embargo, la diferencia es que mientras que la practica del Yoga requiere movimientos desde una postura estática a otra sin repetición, Pilates es un flujo a través de una serie de movimientos más dinámicos y basados en la anatomía, con un limitado número de repeticiones de cada ejercicio.

Hay que consultar al médico antes de iniciar este tipo de ejercicios, en el caso de padecer algunas dolencias o condiciones físicas determinadas. Asegúrese de hacerlo primero, antes de empezar este tipo de programas.