El término Reiki (霊気 o 靈氣) es una palabra japonesa. Se ha establecido que REI significa “universal” y hace referencia al alcance y la naturaleza de esta práctica, y KI significa “energía”, de modo que la palabra Reiki se puede entender como la energía vital universal. Es una terapia alternativa en que se trata de lograr la sanación a través del acercamiento de las manos del practicante hacia su objetivo, con el fin de transferirle la “energía universal”.

La práctica del Reiki se fundamenta en un emisor o canal que, mediante sus manos, transmite Reiki (energía vital) a un receptor que puede ser él mismo u otra persona con el fin de paliar o eliminar molestias y enfermedades; no obstante, gracias a que Reiki es una energía universal los tratamientos también pueden dirigirse a otros seres vivos como animales e incluso plantas. La explicación de los efectos curativos del Reiki parte de los conocimientos hinduistas sobre los Chakras, que explicarían los estados de salud de los seres humanos. De esta forma, el mal funcionamiento o bloqueo de uno o varios Chakras sería el que provoca o agrava el mal estado de salud dando lugar a enfermedades y trastornos. La energía Reiki se dirige a estos chakras cuando se aplica a un receptor enfermo, desbloqueándolos y potenciando el proceso de recuperación del receptor.

Aunque Reiki es una técnica de sanación, no se recomienda utilizarla como sustituto del tratamiento médico prescrito por un profesional, aunque sí se puede utilizar de forma complementaria.

El doctor Mikao Usui estableció una pauta de vida para el Reiki basada en los Principios del emperador Meiji , e invitó a sus alumnos a seguirla. Éstos son los Cinco Principios del Reiki:

• Sólo por hoy no estés enojado.
• Sólo por hoy no te preocupes.
• Gana tu pan honradamente.
• Siente gratitud por todo lo vivo.
• Honra a tus padres y ancianos, a tus maestros y alumnos.

Contraindicaciones

Los principales Maestros de Reiki coinciden en que esta práctica tiene algunas contraindicaciones: No debe aplicarse Reiki durante operaciones debido a la propia naturaleza del Reiki, que consiste en reparar los daños existentes en el receptor: esto podría provocar que se frenasen las hemorragias, interfiriendo en los cortes de sangrado y limpieza que realiza el cirujano. De igual forma, si el paciente estuviera sedado Reiki podría ayudarle a expulsar las toxinas de la sedación, despertándole antes de tiempo. Sin embargo, sí es altamente recomendable una sesión de Reiki antes y/o después de la operación.

Otro punto a tener en cuenta es en el caso de fracturas, el Reiki permite acelerar el proceso de cicatrización ósea y por lo tanto el soldado de las fracturas, por lo tanto sólo es recomendable aplicar Reiki a un fracturado después de que los huesos hayan sido debidamente acomodados e inmovilizados por un traumatologo. En todo caso el Reiki puede aplicarse a través del yeso u aparato inmovilizador y es igualmente eficaz.