El proceso de reducción se produce porque se liberan los ácidos grasos y toxinas acumuladas en la zona tratada. Su procedimiento es amplio, por lo que no existe una definición última. “Lo más importante de hacerse un masaje reductor es que activa la circulación sanguínea, da calor al tejido conjuntivo y ayuda a desinflamar los tejidos adiposos”. “Los masajes reductores son simples manipulaciones de masa localizada a nivel de los tejidos adiposos”. Ambas coinciden en que el masaje está dirigido a tratar las adiposidades de la piel. Pero es necesario tener claro qué se hará con ese tejido tratado.

Los masajes reductores no son para quienes sufren de obesidad o sobre kilos importantes, sino para personas delgadas con rollos por lo general en el área de la cintura.

Los masajes eliminan esos rollos de grasas en la cintura, donde se trabaja con cremas y mucha fuerza durante una hora a una hora y quince minutos.

Son 12 sesiones tres veces a la semana. Además, no hay que olvidar tomar mucha agua y una alimentación sana y equilibrada por siempre.

Luego vendrá la fase de reafirmación y modelación del cuerpo. Con el tratamiento se asegura bajar dos tallas. Cuando se ha terminado con las sesiones, lo ideal es mantenerse con un masaje semanal.