El Masaje le da nueva vitalidad a la piel, estimula los músculos y los nervios, ayuda al cuerpo entero a estar activo y ligero. El Masaje hace que el sistema cardiovascular se active para proveer de oxígeno y energía a todo el cuerpo y ayuda a eliminar gases y desechos. Entre las actividades más atractivas del Tantra en Occidente se encuentra el masaje. Los cultores del masaje terapéutico y otras formas o técnicas se dividen entre los que lo aceptan y aquellos que lo niegan.

Lo que este masaje tiene de especial es su prolongación, la suavidad y sensualidad, el toque compasivo y la focalización en el despertar de la Kundalini.

Es una experiencia introductoria para quienes desean tener una aproximación al Tantra a través de la sexualidad y luego decidir, en base a experiencia, continuar hacia una Iniciación.

¿Cómo puede darse cuenta que el masaje promocionado como tántrico es una experiencia tántrica?

En primer lugar tiene que lograr que le describan el ambiente y los elementos que se van a utilizar. También, como se va a desarrollar y garantías sobre higiene, privacidad y discreción.

El empleo de aceites aromáticos, fécula o la mano limpia sobre la piel limpia y seca aseguran una buena transmisión en la comunicación de piel a piel entre el masajeado y el masajista.

En el tramo final del masaje se estimula la respiración según técnicas conocidas en el Yoga y se acomete delicadamente sobre las partes íntimas. El masajista emplea sus manos y su cuerpo.

La mayoría de quienes se dedican en Occidente aseguran que no es un servicio sexual y que no se produce un contacto que visto por otro pudiera suponer el ritual Maithuna.

La vivencia del masaje tántrico debe asumirse como una experiencia ritualizada y espiritual, el objeto es la iluminación mediante la meditación y el fenómeno Kundalini.