No hay medio ni remedio más rápido y grato para recuperarse de un día de cansancio que acudir a un SPA para reencontrarse con las sensaciones de ligereza que nos entrega el agua, al mismo tiempo el agua actúa como esponja que absorbe el estrés y nos permite llegar livianos al hogar después de un día de trabajo.

Es una terapia holística, es relajante y ejerce su acción sobre la persona al completo, es preventiva de dolores, procesos inflamatorios, contracturas y limitaciones articulares, si además nos apetece realizar algo de actividad física en el agua nos ayuda a tonificar la musculatura con una resistencia ideal que favorece la adaptación al esfuerzo sin riesgo alguno. La sensación de flotar añade una experiencia de libertad tridimensional liberados de la sensación de peso el cuerpo se mueve con facilidad en los tres ejes del espacio.

Los SPA aparecen por doquier, en toda ciudad se abren nuevos SPA, Salute Per Aqua, la salud por el agua reaparece en nuestras vidas ofreciendo a los ciudadanos nuevas oportunidades de auto cuidado y regeneración vital, de descanso y eliminación del estrés.

Con un marketing renovado renace el termalismo, con otros nombres…. y con uno especialmente exitoso: SPA que define perfectamente una forma de cuidar de la salud con los baños termales, pero esta vez en lugar de ir a un balneario lejano, el balneario se aproxima a la ciudad, se encuentra próximo a nosotros y nos acerca la experiencia de ingravidez, calma y energía que nos aporta el agua saludable.

Conforma la cultura avanza se disponen mas medios para cuidar de la propia salud, si en el pasado los baños termales se prescribían a enfermos con patologías degenerativas, hoy en día los SPA se usan para evitarlas en un futuro y para disfrutar, en el presente, de una experiencia siempre satisfactoria.

Los SPA son centros que cada vez se vuelven más populares, nada más sencillo de entender cuando podemos valorar todas las ventajas que ofrecen: relax, terapia preventiva, centro de descanso y de relación. Sin embargo en un apartado como este en que vamos a tratar de forma más específica la relación y aplicación de los SPA como centros útiles en la resolución de terapias no está de más que planteemos el guión a seguir en cuanto a la Fisioterapia en SPA como centros en los que es posible plantear procesos de rehabilitación y técnicas de desarrollo de la resistencia y fuerza en el agua.

Un programa de Rehabilitación en el agua habrá de contar con unas fases bien definidas, obviando los apartados previos que constaran en la ficha personal del paciente en cuestión:

Rehabilitación en SPA:

Etapa 1: Desarrollo de la amplitud articular, repeticiones en el agua de amplitudes máximas indoloras teniendo en cuenta la patología y el estado del paciente.

Etapa 2: Desarrollo de la fuerza muscular. El agua actuará como resistencia contra la que ejercer movimiento con intensidad controlada por el fisioterapeuta.

Etapa 3: Desarrollo conjunto junto a la Etapa 2 para adquirir resistencia, ejercicios de repetición de movimientos con poca intensidad.

Etapa 4: Desarrollo de coordinación de movimiento y mantenimiento de las cualidades adquiridas.

Este es un simple programa orientativo para trabajo genérico de Rehabilitación en SPA, es indudable que la esencia del buen resultado en este aspecto será contar siempre con un fisioterapeuta, que es el profesional capacitado para llevar a cabo todos los programas de rehabilitación de las más diversas patologías que pueden obtener una recuperación más rápida y eficaz contando con los beneficios que un SPA puede ofrecer.