Una piel hermosa es el resultado de una combinación tal deseable como especial: juventud, salud y belleza. Pero en todo caso, el maquillaje puede ayudarnos a reducir las imperfecciones. No obstante, lo más preferible es que la piel luzca bella por sí misma y si no es así, no hay que gastar excesivamente en cremas y productos para la piel puesto que bastará con seguir al pie de la letra algunas de las recomendaciones que les ofreceremos a continuación.

Constancia, dedicación, paciencia y fuerza de voluntad, son algunas de las pautas que deberán seguirse para tener una piel hermosa y fresca. Un buen punto de inicio es dejar de lado el tabaco. Este último es altamente perjudicial, no solamente para el sistema respiratorio, sino también para nuestra piel. Y si bien al principio puede ser una decisión difícil de respetar, con el paso del tiempo se observará que la piel se pondrá tan linda que nunca se querrá volver a fumar.

Para efectos de lucir una piel magnífica, también se debe beber agua en abundancia, no hay que aguardar a sentir sed, puesto que ese es el primer síntoma de la deshidratación. Los especialistas recomiendan adecuados ocho vasos diarios, pero si se lleva una vida con mucha intensidad, posiblemente sea adecuado beber más que eso.

Lo mismo sucede en el caso de la nutrición. Hay que seguir una dieta variada. Comer siempre lo mismo cansa y comer desacertadamente causa obesidad. De tal manera que se debe incluir en la ingesta alimentaria cotidiana un poco de todo, pero sin abusar del pan ni de las grasas saturadas, no solo evitar para peligros de gordura, sino también para tener una piel hermosa.

También es recomendable limpiar nuestro rostro con frecuencia, esto es más significativo de lo que se piensa, puesto que si no lo hacemos, el sebo propio de la piel y las bacterias que allí se alojan, se quedarán allí, en la forma de puntos negros, espinillas, granitos, etc. Hay que lavar nuestra cara siempre por las mañanas, antes de aplicarse el maquillaje, de esta manera el maquillaje cubrirá de mejor manera a nuestra piel y luciremos más sanos y despiertos.

Pero si es importante lavar la piel del rostro por las mañanas, también lo es quitarse el maquillaje por las noches, estando prohibido expresamente dormirse con maquillaje. Además, una vez a la semana hay que someterse a una exfoliación, pero sin valerse para ello de productos demasiado ásperos, con el objetivo de no irritarnos la piel.